Ocho de mayo Día de la Cruz Roja
La Cruz Roja Dominicana, no es solo un organismo de primeros auxilios en caso de emergencia como: inundaciones, ciclones, y cualquier desastre natural, sino que brinda otros servicios de suma importancia para preservar la vida humana.
Uno de sus principales servicios es que cuenta con una Red de cuatro bancos de sangre, distribuidos en el territorio nacional.
Estos bancos de sangre pueden ser utilizados por cualquier persona en caso de emergencia, sin importar su estatus social.
Ser voluntario de la Cruz Roja es más que una pasión, es un impulso personal ofrecido de forma desinteresada a quienes los requieran, es por ello que la Cruz Roja Dominicana cuenta con alrededor de 20 mil voluntarios que trabajan sin descanso.
El Movimiento Internacional de la Cruz Roja, cuyo origen se remonta a mediados del Siglo XIX, es un movimiento de carácter voluntario y sin fines de lucro.
Historia de la Cruz Roja
La historia de esta institución comenzó el 24 de junio de 1859 cuando se llevó a cabo la denominada “Batalla de Solferino”, en la cual se enfrentaron los ejércitos austríacos y franco-italianos, conocida como una de las batallas más sangrientas de los últimos tiempos. En esa histórica fecha, murieron más de 6.000 soldados y otros 36.000 resultaron heridos, sin contar con auxilio médico.
En esa ocasión, surge la figura de Henry Dunant, un ciudadano suizo, quien con la ayuda de las mujeres de la región, tomó la iniciativa de improvisar un campo de primeros auxilios para socorrer a las víctimas de esa tragedia. Día y noche, en la Chiesa Maggiore (Iglesia Mayor), Durant y las mujeres del lugar les dieron de beber, lavaron y vendaron sus heridas, les distribuyeron tabaco, bebidas aromáticas y frutas.
La experiencia motivó a Dunant a escribir el libro “Recuerdos de Solferino”, en el año 1862. En la obra describió la batalla y la situación de los heridos en la Chiesa Maggiore. Concluyó su relato con una pregunta: “¿No se podría, durante un período de paz y de tranquilidad, fundar sociedades de socorro cuya finalidad sería prestar o hacer que se preste, en tiempo de guerra, asistencia a los heridos, mediante voluntarios dedicados, abnegados y bien calificados para semejante obra?”.
Dunant preguntó, asimismo, a las autoridades militares de diferentes nacionalidades si podían formular “¿(…) algún principio internacional, convencional y sagrado que, una vez aprobado y ratificado, serviría de base para sociedades de socorro a los heridos en los diversos países de Europa?”.
La obra de Henry Dunant obtuvo un éxito enorme; se tradujo prácticamente a todos los idiomas de Europa y fue leída por las personalidades más influyentes de la época. Entre ellas, el ciudadano ginebrino, Gustave Moynier, abogado, presidente de una sociedad local de beneficencia (la “Sociedad Ginebrina de Utilidad Pública”).
El 9 de febrero de 1863, Moynier presenta las conclusiones de la obra de Dunant a la sociedad que preside. Ésta crea una comisión de cinco miembros a la que encarga de estudiar las propuestas de Dunant.
Esta comisión de cinco miembros -Moynier, Dunant, el general Dufour y los médicos Appia y Maunoir- es el germen del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).
Gracias a las ideas de Henry Dunant se creó la Cruz Roja; a los 73 años fue uno de los primeros galardonados con el Premio Nobel de la Paz.
Sobre el emblema
En el primer Convenio de Ginebra (1864) se incluyó la adopción de un emblema único, que debía ser conocido por todos, para los hospitales, ambulancias y el personal de sanidad de las fuerzas armadas.
Este emblema (la cruz roja sobre fondo blanco), surgió de la inversión de los colores de la bandera federal de Suiza, en homenaje al país en el cual nació la Cruz Roja Internacional. El símbolo no tiene, pues, ningún significado religioso.
La Cruz Roja es un movimiento que en la actualidad está integrado por 179 Sociedades Nacionales, con la participación activa de 300 millones de miembros y colaboradores en todo el mundo.
