Lo que se queda y lo que nos llevamos
El año escolar ya llegó a su recta final.
Todos estamos emocionados por terminar y salir a ver lo que nos espera.
Sin embargo, si miramos atrás, podríamos apreciar todo lo que dejamos. Dejamos ITESA y todo lo que ésto signifique:
Dejamos a Nexus, un grupo que supo salir adelante a pesar de las diferencias y marcar como su sello propio la palabra promoción, dando muestras de unión y compañerismo.
Dejamos nuestros maestros, que han sido parte esencial en este corto recorrido. Los que nos han acompañado y han sido, más que maestros, verdaderos guías de nuestras vidas.
Dejamos nuestros talleres, que siendo nuestras casas y escuelas nos formaron para el mundo.
Dejamos los planteles, los casilleros, las canchas, la cafetería, el edificio nuevo, la biblioteca, audiovisuales y a Mireya.
Sin embargo nos llevamos muchas cosas:
Nos llevamos el aprendizaje, los conocimientos de Japa, la rectitud de Matilde, las filosofías de Calderón, las explicaciones de Josefina, las enseñanzas y proverbios de Ramona… en fin, lo bueno de nuestros maestros.
Nos llevamos las relaciones que hicimos, no sólo entre nosotros sino también entre los otros cursos, llegando a parecer que somos una familia.
Nos llevamos el esfuerzo y el trabajo que tuvimos que hacer para forjar nuestro carácter, olvidar nuestra infancia y madurar hasta llegar a la meta.
Nos llevamos la fe, nos llevamos el espíritu joven de Don Bosco y la bendición de Nuestra Madre María.
Nos llevamos el lema de ser buenos cristianos y honrados ciudadanos y de aplicarlo dondequiera que estemos.
Nos llevamos muchas cosas, pero lo más importante,
Nos llevamos muy buenos recuerdos que forman parte importante en nuestra historia, y que a partir de hoy estarán tatuados en nuestros corazones.
Nos vamos, pero lo que nos llevamos es fundamental. Lo que dejamos será para ITESA lo que ella misma nos ha ofrecido: Aprender a vivir.

